Tragedia en Naco Dorado IV: Un episodio de violencia sacude a la comunidad
Santo Domingo, República Dominicana. – Lo que parecía una tarde tranquila tomó un giro inesperado en el residencial Naco Dorado IV, cuando un hecho de violencia ocurrido alrededor de las 4:00 p.m. del miércoles dejó a seis familias profundamente afectadas y rompió la calma habitual del sector.
El protagonista del suceso fue Jean Andrés Pumarol Fernández, de 30 años, quien, dentro del edificio donde residía, estuvo involucrado en un incidente violento que culminó con el fallecimiento de una mujer de 70 años y cinco personas heridas, incluyendo a su propio padre, Guillermo Pumarol.
La familia del joven emitió un comunicado la mañana del jueves, explicando que Jean Andrés había sido diagnosticado hace más de una década con una condición psiquiátrica y que se encontraba bajo tratamiento constante. Señalaron que, hasta ese día, había llevado una vida estable, rodeado de apoyo médico y familiar
.
La víctima mortal fue identificada como Yolanda Ivonne Handal Abugabir, de 70 años, una figura conocida en círculos sociales y con conexiones familiares con personajes del ámbito público, como la nuera del expresidente Hipólito Mejía.
También resultaron heridas durante el suceso la cuidadora de la señora Handal, Teresa Fabián Heredia, además de Francisco Texano (68 años), Griselda Ozuna (48) y Victoria Heredia (36), todos bajo observación médica.
A través de su declaración pública, la familia Pumarol Fernández expresó su profundo dolor ante lo ocurrido, calificándolo como una experiencia devastadora en todos los sentidos. “Estamos viviendo un momento de inmenso sufrimiento, con múltiples dimensiones de impacto”, manifestaron.
Pidieron respeto y comprensión ante la tragedia, subrayando los vínculos afectivos que los unen a la familia Handal, a quienes extendieron su solidaridad y apoyo en este difícil momento.
Las autoridades siguen investigando los hechos mientras Jean Andrés permanece bajo custodia y está siendo evaluado para determinar el contexto completo del incidente.
Este lamentable caso ha puesto nuevamente en el centro del debate la necesidad de una mejor gestión de los trastornos mentales dentro de espacios residenciales, así como la urgencia de establecer medidas preventivas que permitan evitar situaciones similares en el futuro.
