Santo Domingo, República Dominicana. – El reconocido ventrílocuo y humorista Liondy Ozoria compartió este lunes, a través de sus redes sociales, el difícil momento que atraviesa junto a su familia, luego de tomar la decisión de que su hijo Said, de 7 años, quien forma parte del espectro autista, deje de asistir al colegio por tiempo indefinido.
En un emotivo video publicado en su cuenta oficial, Ozoria explicó que la determinación fue resultado de un proceso de reflexión conjunta con su esposa, motivado por las dificultades que el niño ha enfrentado para adaptarse al entorno escolar y por ciertos comportamientos que, según relató, resultaban complejos de manejar dentro del aula.
“Es lunes, y decidimos no llevar más al niño al colegio debido a situaciones que no podemos controlar respecto a su comportamiento”, expresó visiblemente conmovido. El artista añadió que ese día acudió al centro educativo únicamente para entregar la mochila de su hijo y recoger las tareas que el pequeño realizará desde casa bajo supervisión familiar.
Con una sólida trayectoria en la televisión, el teatro y las plataformas digitales, Liondy describió esta etapa como “una experiencia rara, difícil y frustrante”, pero reafirmó su fe y esperanza en el proceso. “Sostengo que Dios cambia mi lamento en baile”, afirmó, mostrando su confianza espiritual ante los retos que enfrenta su familia.

El mensaje generó una ola de apoyo en redes sociales, donde seguidores, amigos y figuras del ámbito artístico expresaron su admiración y respaldo, destacando el amor, la entrega y la valentía con que el comediante afronta la crianza de su hijo.
Ozoria, reconocido por su carisma y talento en el arte de la ventriloquía, aprovechó la ocasión para reflexionar sobre la importancia de la empatía y la comprensión hacia las familias que acompañan a niños dentro del espectro autista. Subrayó que cada proceso educativo es diferente, y que la paciencia, el amor y el acompañamiento constante son esenciales para el desarrollo de los pequeños.
Finalmente, el artista agradeció las muestras de cariño recibidas y aseguró que continuará enfocado en sus proyectos personales y profesionales, mientras apoya a su hijo en esta nueva etapa de aprendizaje desde el hogar. Con serenidad, concluyó que cada día representa “una oportunidad para crecer, aprender y mantener viva la esperanza”.
