Tenares, provincia Hermanas Mirabal.– El sacerdote católico Alfredo Rosario denunció públicamente la presencia de varios puntos dedicados a la venta de sustancias prohibidas que, según afirmó, operan a escasa distancia de la iglesia y del cuartel policial del municipio. Durante su homilía dominical, el religioso expresó su profunda preocupación por la situación, calificándola como alarmante y dañina para la paz social.
El padre Rosario señaló que en los alrededores del templo parroquial y del parque central funcionan varios lugares donde, de acuerdo con sus observaciones, se comercializan dichas sustancias. Indicó además que, incluso en las inmediaciones del destacamento policial, se lleva a cabo esta actividad ilícita sin aparente control de las autoridades.
“Este tema debe enfrentarse sin rodeos, porque aquí mismo, cerca del templo y en sus alrededores, hay puntos de distribución, incluso en una esquina próxima al cuartel”, expresó el sacerdote ante los fieles, quienes reaccionaron con sorpresa y preocupación ante sus palabras.
El religioso advirtió que, si en los próximos días no se adoptan medidas concretas, en la siguiente misa procederá a identificar públicamente los lugares y personas presuntamente vinculadas a estas operaciones. Subrayó que su intención no es generar confrontaciones, sino motivar a las autoridades a actuar frente a una problemática que afecta directamente la seguridad y el bienestar de la comunidad.
Asimismo, exhortó tanto a las instituciones oficiales como a los habitantes de Tenares a unirse en la lucha contra esta práctica ilegal, promoviendo la vigilancia ciudadana, el compromiso colectivo y el rescate del orden en el municipio.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha ofrecido declaraciones oficiales sobre las denuncias emitidas por el sacerdote. Entretanto, la población se mantiene atenta a las posibles respuestas institucionales y a las medidas que puedan adoptarse tras el contundente llamado del líder religioso.

